ORACIÓN por mis hermanos.











Dios, Padre de todo los hombres, dónanos la serenidad,
haz que en todo el mundo ningún hombre muera o sufre
por viles atentados terroristas, ni por las guerras de cualquier género.





Suscita en el ánimo de cuantos se profesan creyentes
el deseo ardiente de actuar por el bien y la vida,
y en ningún caso para destruir y matar a un semejante.
Quita de las manos de cuantos se arman el deseo insaciable

del esparcimiento de sangre, fruto del odio y del rencor
que no puedan encontrar aceptación en el corazón de los hombres verdaderos.
A éste mundo afligido de tantos males, entre ellos el hambre,
las enfermedades, la falta de trabajo, la ausencia de la verdadera democracia,
dona un tiempo de tranquilidad y de esperanza
sin más temores para cada hombre
de ser muerto por el terrorismo
y por guerras asesinas.






Por encima del cielo, donde habitas sereno
concede a la humanidad entera el vivir en paz,




confortada por personas sabias y anhelantes
tranquilas en la propia familia y en la Patria
que tu o Dios donas a tus hijos que nacen aquí.